Terapia online para el estrés laboral
La jornada termina y el trabajo no. Sigue en la cabeza durante la cena, en la cama y el domingo por la tarde, ocupando el tiempo que se suponía que era para recuperarte.
- Cada sesión
- $30.000 · 50 min
- Horarios
- Disponibilidad a acordar, incluidos fines de semana y feriados
- Registro
- Superintendencia N.º 320810

Cómo se manifiesta el estrés laboral
La señal más clara no es estar cansado al final del día: es que el descanso dejó de reparar. Duermes, llega el lunes, y arrancas igual de agotado.
Empieza por la imposibilidad de desconectar. Revisas el correo después de comer, contestas mensajes a las once de la noche, piensas respuestas para una reunión que es en tres días. No es que quieras trabajar más: es que la alerta no baja, y estar disponible se volvió la forma de no sentir que algo se te escapa.
Después aparece el domingo. Esa angustia difusa que empieza a media tarde y que mucha gente describe como el peor momento de la semana. Y con el tiempo se instala algo más incómodo: irritabilidad con la gente que menos tiene que ver, que suele ser la de tu casa.
También cambia la relación con el trabajo mismo. Lo que antes te interesaba se vuelve mecánico, aparece cinismo o distancia, y el rendimiento baja justo cuando más te estás esforzando. Eso alimenta la culpa, que alimenta el sobreesfuerzo, que alimenta el agotamiento.
El cuerpo acompaña: dolores de cabeza, contracturas, problemas digestivos, dificultad para dormir o para despertar. Y aparece la culpa por descansar, que es quizás el síntoma que más cuesta reconocer como síntoma.
Lo que suele traer a alguien a consultar
- Imposibilidad de desconectarse al terminar la jornada o el fin de semana.
- Descanso que no repara: vacaciones que alivian solo mientras duran.
- Irritabilidad en casa con quienes no tienen relación con el problema.
- Distancia o cinismo hacia un trabajo que antes importaba.
- Culpa al descansar y sensación de estar siempre en deuda.
Cómo trabajamos el estrés laboral en terapia
Primero separamos dos cosas que suelen venir pegadas: cuánta carga real hay y cuánta exigencia estás agregando tú. Se trabajan distinto.
Esa distinción es el punto de partida y cambia todo el resto. Hay situaciones con sobrecarga objetiva, con jefaturas desorganizadas o con estructuras que no dan. Y hay una capa propia: creencias sobre el rendimiento, dificultad para delegar, la idea de que si no respondes al instante va a pasar algo. La terapia no puede cambiar tu empresa, pero sí puede trabajar esa capa, y en la práctica eso suele mover más de lo esperado.
Sobre la exigencia propia trabajo con herramientas cognitivo-conductuales: identificar las reglas internas que estás siguiendo sin haberlas elegido, ponerlas a prueba, y ver qué pasa de verdad cuando no respondes un correo a las once de la noche. Casi siempre lo que pasa es menos grave que lo anticipado, y comprobarlo vale más que cualquier consejo.
En lo concreto trabajamos límites: horarios, notificaciones, disponibilidad, conversaciones pendientes con jefaturas o equipos que llevan meses sin darse. Se preparan y se ensayan, porque la mayoría de las veces el problema no es no saber que hay que poner un límite, sino no saber cómo sostenerlo al día siguiente.
Y trabajamos recuperación de verdad. Descansar no es solo dejar de trabajar: es tener actividades que efectivamente desactivan, y recuperarlas cuando llevan meses desplazadas.
Qué esperar, y qué la terapia no puede resolver sola
Si una situación laboral es objetivamente insostenible, la terapia no va a hacerla sostenible. Lo que sí hace es que decidas con más claridad y menos desgaste.
Prefiero decirlo directo: hay contextos de trabajo que requieren cambios que no están en tus manos, o que están pero implican decisiones grandes. En esos casos el objetivo honesto no es que aprendas a tolerar lo intolerable. Es que puedas ver la situación con claridad, recuperar capacidad de decisión y sostener el proceso mientras decides.
Sobre la palabra burnout: describe un fenómeno ligado al trabajo, no un trastorno mental. La distinción es útil porque a veces lo que hay es efectivamente agotamiento laboral, y a veces hay un cuadro de ansiedad o de ánimo que el trabajo está agravando. Eso se distingue en la evaluación, no en un test de internet.
Y sobre los horarios, que en este motivo es el punto práctico decisivo: la disponibilidad se acuerda contigo e incluye fines de semana y feriados. Si trabajas jornada completa de lunes a viernes, el fin de semana suele ser la única forma real de sostener un proceso semanal sin pedir permiso ni negociar tu horario laboral.
Cuándo esto necesita algo distinto
Específico de este motivo: si lo que hay es acoso laboral, hostigamiento o una situación que vulnera tus derechos, la terapia puede acompañarte pero no es la vía para resolverlo. Existen canales para eso, como la Dirección del Trabajo y los procedimientos internos de tu organización, y conviene usarlos en paralelo. Tampoco emito licencias médicas ni informes para procesos laborales: la licencia es un documento médico.
Si el consumo de alcohol se volvió la forma de desconectar al final del día, eso conviene mirarlo explícitamente. Cuando ya está instalado requiere un abordaje distinto del que puedo ofrecer acá.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer terapia si trabajo jornada completa?
Sí, y es la razón por la que la disponibilidad se acuerda caso a caso e incluye fines de semana y feriados. Para quien trabaja jornada completa, eso suele ser la diferencia entre sostener un proceso semanal o no empezarlo, sin pedir permiso en el trabajo.
¿Esto que tengo es burnout?
Burnout describe un fenómeno asociado al trabajo, no un trastorno mental, y no es algo que puedas determinar con un test en línea. En la evaluación inicial distinguimos si lo que hay es agotamiento laboral o un cuadro de ansiedad o ánimo que el trabajo está agravando, porque se trabajan distinto.
¿Me sirve si el problema es mi jefatura y no yo?
Sí, con una expectativa honesta: no voy a poder cambiar a tu jefatura. Lo que sí trabajamos es cómo te está afectando, qué límites son posibles, cómo preparar las conversaciones que corresponden y cómo decidir sobre tu permanencia sin hacerlo desde el agotamiento.
¿Voy a tener que renunciar?
Esa decisión es tuya y no es el objetivo de la terapia. Lo que hace el proceso es que puedas tomarla con claridad en lugar de por agotamiento, y que si decides quedarte sea una elección y no una resignación.
¿Necesito un diagnóstico para consultar por estrés laboral?
No. Basta con que el trabajo esté afectando tu descanso, tu ánimo, tu salud o tus relaciones. No hace falta una etiqueta previa ni que la situación haya llegado a un límite para que esto sea un motivo válido.
Otros motivos de consulta y servicios
- Terapia online para la ansiedadSi la alerta y la anticipación se extendieron a áreas que no son el trabajo.
- Terapia online para la depresiónCuando al agotamiento se sumó que se apagó el interés por todo, no solo por el trabajo.
- Terapia online para el dueloUna pérdida que todavía no encuentra lugar, sea por una muerte o por otra cosa.
- Terapia online para trastornos de adaptaciónSi el malestar empezó con un cambio laboral concreto: nuevo cargo, reestructuración, despido.
- Terapia online para la autoestimaNo poder acreditarte lo que logras, y un estándar que no le aplicarías a nadie más.
- Terapia online para la dependencia emocionalLa misma dinámica con personas distintas, y la estabilidad puesta en el vínculo.
- Evaluación de TDAH en adultosEvaluación con informe, y trabajo posterior sobre organización y priorización.
Si el trabajo dejó de tener horario, se puede trabajar.
La disponibilidad se acuerda contigo e incluye fines de semana y feriados, para que empezar un proceso no implique pedir permiso. Te respondo personalmente en un máximo de 24 horas.